Estrategias a largo plazo – Estrategias de MKT

 

El marketing de contenidos se ha convertido en el último par de años en un elemento clave y decisivo de la estrategia de marketing de las empresas, quienes han empezado a comprender cada vez más su valor y
el peso que tiene a la hora de conectar de forma positiva con los consumidores. En un mercado en el que la publicidad está excesivamente presente y en el que los potenciales clientes son menos receptivos que nunca a la misma, las marcas y las empresas tienen que esforzarse para lograr llamar la atención todavía más de lo que lo hacían en el pasado. Los contenidos se han convertido en una solución idónea porque los consumidores los reciben de mejor grado que la publicidad tradicional y porque, además, aportan ese bonus de valor añadido que ahora esperan de las marcas.

Pero ¿cómo hacer contenidos y cómo lograr sacar lo mejor de la estrategia de marketing de contenidos? La lista de consejos es bastante amplia y toca muchas veces puntos concretos, aunque quizás el más importante de todos ellos en lo que a producción de contenidos toca es el de no dejarlos en manos de cualquiera. Los contenidos tienen que ser elaborados por un experto en la materia, por un profesional de ese terreno. Y, por supuesto, las marcas y empresas deben tener realmente claro que el marketing de contenidos no es en absoluto publicidad del pasado. Esto es, no vale con lanzar publirreportajes y creer que con ello se está haciendo marketing de contenidos.

Sin embargo, lo más importante, lo que resulta crucial antes incluso de pensar en cómo producir los contenidos y qué deben incorporar estos, es elaborar una estrategia. Como se hace con otras áreas del
marketing y cuando se quiere conseguir un fin óptimo, antes de lanzarse a la acción hay que tener claro qué se va a hacer y por qué. Hay que armar una estrategia de trabajo.

Y, en definitiva, se podría decir que hay dos elementos que son los que deben posicionarse como base en esa estrategia. Por un lado es importante pensar en el largo plazo y por otro es decisivo emplear
los datos. Eso es lo que concluyen en un estudio de Warc sobre la materia, que ha analizado qué es lo que están haciendo las marcas líderes en este terreno.

Las dos líneas maestras

El pensar no a corto y sí a largo es uno de los consejos recurrentes que se suelen dar cuando se habla de marketing de contenidos (y de estrategia de marketing y posicionamiento de marca en general), pero
uno de los que los responsables de las empresas suelen ignorar. De hecho, seguro que si se hablase con profesionales del terreno de los contenidos posiblemente un gran número de ellos se quejaría de
esto. Su trabajo está muy marcado por lo que quieren sus jefes en ese momento y no tanto por una estrategia escalonada a futuro.

Esta visión cortoplacista no solo hace que se esté en cierto modo apagando fuegos todo el rato, sino que en realidad también está hipotecando los resultados logrados. Según los datos del estudio de
Warc, el 89% de las campañas a largo plazo es considerado efectivo, mientras que esto solo ocurre con el 58% de las a corto plazo. “El largo plazo paga dividendos”, señala uno de los expertos en el
estudio.

A eso se suma que, para hacer contenidos, hay que emplear los datos y no dejarse arrastrar por lo que el estudio bautiza como ‘datafobia’. Herramientas como Google Trends o como las de escucha social permiten descubrir de qué está hablando la gente y qué quiere leer-consumir en términos informativos, lo que ayuda a optimizar la estrategia de contenidos. Por usar los datos para determinar qué hacer no se está limitando la creatividad ni acabando con ella.

 


Fuente: PuroMarketing

 

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